
Hemos reído, hemos llorado, hemos pasado juntos momentos hermosos de nuestras vidas, gracias por estar aquí, eres especial.
Sentí frío y tu me abrigaste, he caído y tu me levantaste, una mujer con determinación a mi vida le dio dirección.
Gracias a ti hoy soy feliz, cuando llegaste aprendí a vivir, y es que gracias a ti, hoy puedo ser feliz
cuando llegaste aprendí a vivir.
una sonrisa sacerdotisa, eres mi reina, mi todo, mi princesa sumisa. me plancha la camisa para que la acompañe a la misa, siempre con una risa, mami chula mi dulce brisa. y antes era malo
hoy quiero ser bueno, conciente de que a veces yo desenfreno cuando me toca y me habla me tranquilizo y me freno
que no se hable mas
ella es la dueña de mi terreno.
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